Día 11. Karon: la despedida de Tailandia

Se acerca el final de nuestro viaje al país de las sonrisas. Tenemos un último día para hacer una visita ya algo más relajada a las playas cercanas a nuestro alojamiento (Karon y Kata) y preparar las maletas con las que tendremos que sobrevivir un año en Nueva Zelanda, que se dice pronto…

Mercado nocturno de Karon

Mercado nocturno de Karon

Antes de todo ello, en nuestra penúltima noche en Tailandia, visitamos el mercado nocturno de Karon, situado dentro del Wat Suwan Khirikhet, en Patak Road, y del que se puede disfrutar cada sábado. La iluminación nocturna de los templos, budas, dragones y diferentes tipos de ornamentación que componen el Wat y que van apareciendo a medida que se avanza en el recorrido por el mercado le confieren a éste un carácter especial, unido a los característicos aromas de Tailandia, una especie de mezcla entre incienso y curry.

Dragones en el Wat Suwan

Dragones en el Wat Suwan

En este mercado pudimos desarrollar nuestras habilidades de regateo con un margen mucho mayor que en el MBK Center de Bangkok. Obtuvimos diferentes souvenirs, adornos, regalos (que entregaremos de forma bastante tardía a nuestros familiares) a muy buen precio. Aquí parece que los españoles, hispanohablantes e italianos tenemos fama de buenos regateadores, los tailandeses lo saben y después de “apretarles” un poco nos rebajan el precio bastante más que a otro tipo de turistas (alemanes, americanos, etc.). Al menos ésa es la impresión que nos llevamos después de hablar con varios comerciantes y observar algunas ventas. Visita muy recomendable para todo aquel que pueda pasar una noche de sábado en Karon.

Llegamos al alojamiento bastante tarde, cenamos nuestro ya típico plato callejero de pollo empanado al estilo tailandés con patatas por 100 bahts, acompañado de un exquisito pancake de crema de cacahuete (50 bahts), y nos vamos a dormir.

Playa de Karon

Playa de Karon

Al día siguiente sólo tuvimos tiempo de hacer las maletas (ardua tarea), buscar la forma más barata de trasladarnos por la mañana al aeropuerto de Phuket y visitar nuevamente las playas de Karon y Kata.

Tras buscar en varios establecimientos de Patak Road, encontramos una agencia que nos ofrece un servicio de taxi-van compartida al aeropuerto por 250 bahts por persona, gran precio teniendo en cuenta que en las demás nos querían cobrar 800-1000 bahts por el mismo recorrido en taxi. Siempre hay que preguntar por el servicio de van compartida, ya que, si no, nos intentarán vender el servicio de taxi, con el importante gasto que ello supone para nuestro bolsillo.

Con la tranquilidad de saber que tenemos transporte para ir el día siguiente al aeropuerto, nos dirigimos a la playa de Kata, previo paso por la de Karon, para disfrutar de nuestro último atardecer en Tailandia. Indescriptible. Vistas impresionantes, poca gente en la playa, sin lluvia, buena temperatura… sin duda, un momento especial, en un lugar especial. Por la noche nos despedimos de los amables chicos que regentan el Karon Sunshine Guesthouse, comentando que habíamos estado encantados con nuestra estancia allí y que, como no podía ser de otra forma, se llevarán una crítica positiva en este blog.

Vistas desde nuestra habitación

Vistas desde nuestra habitación

El día siguiente, la citada van nos recoge a las 8:00h en la puerta del Karon Sunshine y, tras varias paradas en diferentes hoteles y hostales de Karon y Patong para recoger más clientes, llegamos con tiempo de sobra al aeropuerto Internacional de Phuket. Pequeño pero funcional, aunque el servicio de correos del mismo es excesivamente caro teniendo en cuenta los precios tailandeses (motivo por el cual nuestros familiares tendrán que esperar más tiempo para recibir sus respectivos regalos…).

En 10 días hemos vivido muchas cosas, hemos visto maravillas, hemos conocido gente muy diferente superficialmente a nosotros pero no tanto interiormente, hemos tenido también algunos problemas, pero ante todo, hemos abierto la mente gracias a la posibilidad de conocer una cultura tan diferente a la nuestra, es lo bonito de viajar, lo que de verdad engancha a los que estamos en esto.

Es hora de partir. Facturamos nuestras maletas en los stands de Malaysian Airlines (habíamos reservado el vuelo a través de su web por unos 400€ por persona, 3 meses antes). Volaríamos hasta Kuala Lumpur, donde tendríamos que coger otro avión de Malaysian Airlines que nos llevaría a nuestro destino definitivo: Auckland, Nueva Zelanda. Tenemos mucha ilusión y muchas ganas por empezar ya nuestra nueva vida en Oceanía. Nunca hemos estado tan lejos de nuestra casa durante tanto tiempo. De hecho, no es posible irse más lejos, ya que Nueva Zelanda son las antípodas de España. No va a ser fácil, un país nuevo, sin nuestros familiares y amigos, sin un trabajo asegurado, un idioma que no dominamos… pero la aventura la tenemos garantizada. Aunque eso, ya es otra historia…¡que, por supuesto, os seguiremos contando a través de Destino Kiwi! ¡Un abrazo a todos!

Playa de Kata

Playa de Kata

Una respuesta a Día 11. Karon: la despedida de Tailandia

  1. Pingback: Hasta siempre, Tailandia | Destino Kiwi

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