Día 1. Vuelos y Bangkok: empieza la aventura

Llegó el 28 de agosto, el día del agridulce sabor de la despedida. Llegamos al aeropuerto de Barajas 3 horas antes del vuelo para tener tiempo de facturar y prepararlo todo sin prisas. Justo antes de pasar el arco de seguridad nos despedimos de nuestros familiares más allegados. Un momento muy difícil, sabemos que les vamos a echar mucho de menos y que probablemente estemos un tiempo sin vernos, pero también estamos ilusionados con nuestro viaje y las posibilidades que se abren ante nosotros.

Etihad

Sobrevolando el desierto de Emiratos Árabes

Aunque hemos contratado los vuelos con la compañía aérea Etihad, el primer trayecto (Madrid-Bruselas) es operado por Brussels Airlines. Nunca habíamos volado con esta compañía y el servicio es correcto, aunque no ofrecen ningún tipo de refrigerio ni aperitivo durante el vuelo (quizá por la poca duración del mismo). En poco más de 2 horas aterrizamos en la capital belga (donde descubrimos la curiosa pronunciación de  nuestros apellidos en belga-árabe tras una llamada para verificar los pasaportes) y conectamos con el siguiente vuelo, esta vez operado directamente por Etihad. Incluyendo comida, bebida, agua, manta, almohada, cascos, pantalla interactiva (juegos, música, películas, etc. etc.). Parece difícil aburrirse en estos aviones, yo al menos no lo conseguí… tras 6 horas nos plantamos en Abu Dhabi, para conectar con el último vuelo hasta nuestro destino: Bangkok (tras otras 6-7 horas de vuelo). Desgraciadamente, el avión se retrasa y llegamos al aeropuerto de Suvarnabhumi (Bangkok) alrededor de las 20:00 h (2 horas más tarde de lo previsto). A pesar de esto, puedo decir que Etihad es la mejor compañía con la que yo haya volado hasta la fecha (y ya llevo unas cuantas…). Muy recomendable y con precios asequibles si se reserva con antelación.

Pisamos suelo tailandés por primera vez, el calor y la humedad a la que casi acabaremos acostumbrándonos con el paso de los días, no pasan desapercibidos. Recogemos nuestras maletas y nos dirigimos a las puertas de inmigración, donde nos atiende una empleada que no parece predicar con el sobrenombre de “país de las sonsrisas” que recibe Tailandia, es más, ni siquiera contesta a los saludos. Presentamos nuestros pasaportes y nos expiden en el mismo un visado de turista con una validez de 30 días. Acto seguido cruzamos el inexistente control de seguridad y, dado el retraso del vuelo y lo apurados que vamos ya de tiempo, decidimos coger un taxi hasta nuestro primer albergue (nuestra intención y opción más barata era coger el tren City Line, que por unos 45 bahts te deja en la estación de Phraya Thai, mucho más cerca del centro, y después un taxi). Nos informan que el cargo por aeropuerto en el taxi son 50 bahts (asumible), y después ponen el taxímetro hasta tu destino. El taxista parece un tipo simpático, llama al albergue para confirmar la dirección y la reserva, habla con nosotros una mezcla de inglés y tailandés curiosa y nos reímos bastante con él durante el viaje, al menos hasta que empiezan a llegar algunas sorpresas no tan agradables: tenemos que pagar 115 bahts en peajes y el conductor parece ir constantemente pisando y soltando el acelerador para que el taxímetro vaya subiendo más rápido (práctica habitual en los taxistas tailandeses), hasta que comentamos el tema y deja de hacerlo (al menos de forma tan escandalosa). En este país, aunque la gente es simpática, agradable y servicial, no dudan en sacar todo el dinero que puedan al turista.

Llegamos a la calle donde teóricamente está nuestro guesthouse (Amarin Inn), cerca de la famosa Khaosan Road. La carrera nos sale finalmente por unos 600 bahts (más los peajes). Buscando la entrada del Amarin Inn nos cruzamos con una pareja cuyas caras nos suenan mucho, ¡son los chicos de Marcando el Polo! Un blog que seguimos desde hace varios meses y que nos ha ayudado mucho para preparar sobre todo temas relacionados con nuestra nueva vida en Nueva Zelanda, y donde ofrecen también mucha información útil sobre Asia. Con el tamaño que tiene este continente, es una extraña coincidencia encontrarnos en una pequeña calle de la gran ciudad que es Bangkok.

Les saludamos y nos contestan muy amablemente, nos ayudan a buscar el Amarin Inn e incluso se ofrecen a ayudarnos a llevar las maletas, cosa que por supuesto no permitimos. ¡Desde aquí les mandamos un abrazo!

Ali

Ali, el simpático recepcionista del Amarin Inn

Finalmente encontramos el estrechísimo callejón de entrada al Amarin Inn, indicado por un pequeño cartel. Una vez allí, nos recibe un lugareño muy simpático llamado Ali, con el cual hablaremos bastante estos días. Incluso sabe unas pocas palabras en español y sobre nuestras costumbres, debido a hispanohablantes que han pasado previamente por allí. Por lo que nos comenta, parece que algo más de 700 bahts no es un mal precio para venir en taxi desde el aeropuerto (nos dice que suelen cobrar no menos de 1000).

Después de acomodarnos en nuestra habitación doble, aceptable por el precio pagado (500 bahts por noche, pequeñita pero con aire acondicionado), nos dirigimos a Khaosan Road para cenar y tomar contacto con el ambiente de Bangkok, taxistas y “tuktukeros” ofreciendo constantemente sus servicios, puestos callejeros de comida, ropa, souvenirs, etc. todo ello invadido por un exótico y agradable aroma a una mezcla de curry dulce con algún tipo de especia (es la descripción mas acertada que se me ocurre…).

Disfrutando del ambiente de Khaosan

Disfrutando del ambiente de Khaosan

Cenamos nuestro primer Pad Thai (con pollo, muy bueno) y de postre un pancake de banana, todo muy típico por estos lares (poco más de 100 bahts por todo, unos 2,5€). Después de eso, decidimos que es hora de dormir un poco, el día ha sido largo y duro, y los cambios horarios nos tienen aún un poco descolocados. Por fin estamos en Tailandia, y mañana empezaremos a conocer más a fondo su capital. Empieza la aventura 🙂

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7 respuestas a Día 1. Vuelos y Bangkok: empieza la aventura

  1. Pingback: Empieza la aventura. Llegada a Tailandia | Destino Kiwi

  2. kubala dijo:

    Tengo un ligero cosquilleo por dentro.
    Mi doctor me ha dado el diagnostico.¡¡Envidia sanaaaa¡

  3. C. Blanco dijo:

    Qué buena información! y que bien lo narras. Da envidia, pero a mi de sana nada…¡¡cochina!!.jajajaja, porque me gustaría estar ahí también

  4. destinokiwi dijo:

    con los precios que tiene Tailandia es asequible para todo el mundo…simplemente es proponérselo! Saludos!

  5. Tony dijo:

    Jue Josu, me ha molado tu primer dia, ¡como te lo montas!
    Seguiré tu consejo de la compañia ETIHAD.
    Te seguiré leyendo! Un abrazo a los dos!!

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