Tauranga y viaje a la isla Sur

Es hora de abandonar Auckland en busca de trabajo. Bay of Plenty es uno de los destinos más buscados por los temporeros, ya que el negocio del kiwi (nos referimos a la fruta, aquí la llaman kiwifruit para diferenciarla del animalito y del propio habitante de Nueva Zelanda, pues ellos se autodenominan kiwis) genera muchos puestos de trabajo. Esta zona es denominada, no en vano, capital mundial del kiwifruit. Su relativa cercanía a Auckland nos hizo decantarnos por este destino.

Ovejas kiwis

Ovejas kiwis

Era hora de poner a prueba nuestra “nueva” van (de 17 años). La primera toma de contacto con las carreteras neozelandesas fue buena, a pesar de algunas aproximaciones peligrosas al borde izquierdo de la carretera, provocadas por esa manía que tenemos en la mayor parte del resto del mundo de conducir por el lado derecho. Aún así, en poco tiempo de práctica es fácil adaptarse.

Una de las primeras cosas que llama la atención es la ausencia de autopistas. Sólo en los 10-20 km más próximos a las grandes ciudades (es decir, Auckland y Christchurch) existen. En el resto del país, sólo podemos encontrar carreteras de doble sentido de circulación y, en algunos casos, caminos sin asfaltar. Realmente no necesitan mucho más en Nueva Zelanda, ya que la densidad de población es muy baja, y el tráfico fuera de estos núcleos urbanos es reducido, y se basa principalmente en camiones (primera opción para el transporte terrestre en el país, dada la escasez de vías ferroviarias).

La primera toma de contacto con el mundo rural a medida que se va dejando Auckland atrás resulta espectacular. Ríos que cruzan un manto verde que recubre colinas y campos en los que vacas y ovejas viven a sus anchas. La planta más representativa de Nueva Zelanda, el koru, una especie de mezcla entre palmera y helecho, le confiere a los bosques un aspecto prehistórico impresionante, en algunos puntos de las carreteras bien pudiera parecer que estemos viajando en el tiempo.

Tauranga desde el Mount Maunganui

Tauranga desde el Mount Maunganui

Tras unas 3 horas disfrutando de ello, nos plantamos en la ciudad más grande de Bay of Plenty: Tauranga. Para ello, tomamos la carretera 1 desde Auckland en dirección Hamilton hasta el desvío de la 25A, la cual seguiríamos hasta Waihi. Una vez allí, tomamos la 2 hasta Tauranga.

Desaconsejamos encarecidamente el albergue que habíamos reservado para la siguiente semana: Apple Tree Backpackers. Tras haber pagado la reserva a través de internet, el dueño nos informa de que no tenemos habitación debido a un problema en el sistema de reservas de la AA (a través de su web se gestionan las reservas de algunos albergues). No es una noticia del todo mala después de ver el local in situ: pequeño, sucio, descuidado, abarrotado, extraño… el propio dueño nos encontró otro backpacker bastante céntrico donde poder alojarnos al mismo precio, indicándonos que la AA nos devolvería el dinero de la reserva. Y así fue, unos días más tarde, con la consiguiente pérdida de dinero al cambio, ya que pagué con una tarjeta VISA española.

Detalle de un Koru en la ascensión a Mt. Maunganui

Detalle de un Koru en Mt. Maunganui

Nuestro nuevo albergue se llama Tauranga Central Backpackers. Su ubicación es muy céntrica, relativamente cerca de supermercados y todo tipo de tiendas (donde, haciendo un sobreesfuerzo con nuestro bolsillo, adquirimos un nuevo portátil y una cámara digital para suplir los que rompimos en Tailandia) y su cocina y salón son bastante grandes. Sin embargo, las habitaciones (al menos la nuestra) están sucias y huelen mal. No sabríamos explicar el por qué, pero hacía bastante más frío en nuestra habitación que en la calle. Aún así, es algo (sólo algo) más agradable que el Apple Tree.

Ascensión a Mt. Maunganui

Ascensión a Mt. Maunganui

Dejando de lado este tema, la parte más bonita de Tauranga es, sin duda, Mount Maunganui. Este barrio dispone de una preciosa y kilométrica playa apta para el surf (Ocean Beach) que se junta con la de Papamoa, embellecida por varios islotes que se sitúan frente a ella, y otra situada al otro lado de la península (Pilot Bay), orientada hacia el puerto. Sin embargo, la estrella de la zona es el monte Maunganui, absolutamente imprescindible en una visita a Tauranga. La caminata de subida es larga y algo cansada, pero merece la pena con creces. Existen varios senderos que suben hasta la cima. Nosotros recomendamos el camino más largo y de nivel más fácil (están todos bien señalizados), el cual recorre el monte por su parte norte, ofreciendo unas vistas de la inmensidad del Océano Pacífico y de la isla de Matakana completamente espectaculares, en las que podremos apreciar la curvatura del planeta. Desde esta perspectiva, no es posible divisar un sólo rastro de civilización humana, tan sólo naturaleza en estado puro. Uno de esos lugares que dejan boquiabierto al viajero.  Nosotros subimos por la tarde y pudimos observar nubes de vapor procedente de la rompiente de las olas frente a las costas de Matakana, lo cual convertía el paisaje en algo aún más mágico si cabe.

Atardecer desde Mt. Maunganui

Atardecer desde Mt. Maunganui

Al otro lado del monte tenemos una buena panorámica de la ciudad de Tauranga y sus alrededores. Una vez en la cima, pudimos contemplar uno de los atardeceres más bonitos que he visto en mi vida, en la foto podréis apreciar un 10% de la belleza real del lugar. Éste es el verdadero valor, a mi parecer, de Nueva Zelanda. Un país capaz de conservar vírgenes semejantes entornos para protegerlos, sin caer en la tentación del desarrollo turístico masivo.

En cuanto al trabajo se refiere, completamos un amplio recorrido por las orchards y packhouses de Tauranga, Te Puke y Waihi sin éxito, pues parece ser que aún faltaban unas dos semanas para que empezase a haber algo más de trabajo en la zona, y hasta febrero no sería la temporada alta de verdad, en la cual afirman que hay trabajo asegurado para todo aquel que lo desee.

Cabe destacar en esta visita el Kiwi 360, un complejo situado en Te Puke donde se puede observar el proceso de crecimiento, recogida, embalado, etc. del kiwifruit. El entorno es bastante agradable y podemos encontrar un curioso kiwifruit gigante que refleja en un lado el kiwi verde y en otro el kiwi gold, las dos variedades de esta fruta que podemos encontrar en los supermercados. El kiwi gold es más caro y tiene un sabor diferente, más suave que el verde. Personalmente, prefiero éste último, además…¡es más barato!

Kiwi 360

Kiwi 360

Cuando ya estábamos algo desilusionados por no haber podido empezar a trabajar como esperábamos, y tras una de las temidas conversaciones telefónicas en inglés (si el acento kiwi ya de por sí es difícil de entender, por teléfono se torna casi imposible…), conseguimos nuestro primer “trabajo” en Nueva Zelanda, a través de un anuncio que encontramos en internet. Y digo trabajo entrecomillado porque no se trataba de un trabajo como tal, si no de woofing, una práctica muy extendida en el país que consiste en trabajar 3-4 horas a cambio de acomodamiento. Al menos ahora íbamos a ahorrarnos el alojamiento, algo muy caro en Nueva Zelanda, pero para ello, deberíamos cruzar toda la isla norte y tomar el ferry que cruza a la isla sur, ya que el hostal se encontraba en Golden Bay.

Así pues, reservamos nuestro billete de ferry para 2 personas + vehículo, por unos 210 NZD en total a través de www.interislander.co.nz, creemos que la mejor opción después de comparar la calidad-precio de varias compañías navieras que hacen el recorrido Wellington-Picton. El día siguiente, abandonamos el Tauranga Central Backpackers, antes de cumplir nuestra semana de estancia previamente pagada. El recepcionista nos informa sobre la opción de disfrutar las 3 noches que tenemos pagadas en caso de que volvamos a Tauranga en el futuro, siempre y cuando hubiese habitación disponible para entonces, ya que no es posible devolvernos la parte proporcional del dinero.

Ferry de Interislander

Ferry de Interislander

Tomamos la carretera 29 en dirección Hamilton para después seguir la 28 y, unos kilómetros más adelante, la 1. Bordearíamos el lago Taupo y el Tongariro, un parque nacional de origen volcánico que tenemos como visita pendiente para cuando volvamos a la isla norte. En el tramo final, tomamos la carretera 2 hasta Wellington, donde tendríamos que hacer noche. Antes de llegar a la ciudad se encuentra el desvío hacia el muelle donde se coge el ferry de Interislander, está muy bien señalizado. Tardamos algo más de 6 horas en completar el recorrido Tauranga-Wellington, el cual atraviesa algunas zonas montañosas en las que hay que tener especial cuidado, sobre todo si se recorren de noche como fue nuestro caso, ya que las curvas y la poca visibilidad provocada por una intensa niebla lo hacen peligroso. Es preferible recorrerlo de día en la medida de lo posible para reducir el riesgo y también poder disfrutar de los espectaculares paisajes que nos ofrece la isla Norte.

Buque Arahura

Buque Arahura

Ya en el puerto de Wellington, embarcamos en el Arahura, ferry perteneciente a Interislander dotado de restaurante, cómodos asientos, tiendas, una pequeña zona de ocio, información turística, etc. Muy completo. El buque parte con una hora de retraso, lo cual no empañaría esta bonita travesía por el estrecho de Cook, especialmente a medida que nos vamos aproximando a la isla sur. El barco irrumpe en los fiordos de Marlborough a través del Tory Channel, para después adentrarse en el fiordo Queen Charlotte, ofreciendo unas vistas espectaculares de ambos canales, las cuales invitan a la meditación, la incertidumbre de qué nos aguarda en la isla Sur y a encomendarnos a la suerte en esta nueva etapa de nuestro viaje.

Tory Channel

Tory Channel

La travesía acaba en Picton, pequeña población que vive del constante ir y venir de ferrys cargados de viajeros procedentes o con destino Wellington. Una vez aquí, aún me aguardaban más de 3 horas de carretera hasta la población de Takaka, puerta de entrada a la maravillosa Golden Bay, y ubicación del hostal donde habíamos acordado trabajar en calidad de woofers durante un mes. Seguimos la indicaciones hacia Nelson hasta que tomamos la carretera 6, la cual seguiríamos durante bastantes kilómetros hasta Richmond, donde tomaríamos la 60 que lleva a Takaka, no sin antes otra buena sesión nocturna de carretera de montaña empapada en niebla bordeando el parque nacional Abel Tasman, del que daremos bastantes referencias en futuras actualizaciones del blog. Imprescindible en toda visita a Nueva Zelanda.

Recorrido por Bay of Plenty (click para ampliar)

Recorrido por Bay of Plenty (click para ampliar)

Después de 2 días de viaje, por fin, toca descansar, mis rodillas y mi espalda apenas respondían después de tantas horas al volante, y lo único que deseaba en ese momento era dormir. Ya estábamos en Golden Bay, la preciosa bahía del oro, y el día siguiente comenzaría nuestro nuevo trabajo y una nueva etapa en esta aventura.

Fiordo Queen Charlotte

Fiordo Queen Charlotte

Anuncios

Una respuesta a Tauranga y viaje a la isla Sur

  1. Pingback: Nos trasladamos a Bay of Plenty y después partimos hacia la isla Sur de Nueva Zelanda | Destino Kiwi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s