Mackenzie Country y Mt.Cook: rumbo a Otago

Casi dos meses y medio después de comenzar nuestra andadura por Christchurch, llegó el momento de iniciar una nueva etapa. Termina nuestro periplo en la ciudad de los terremotos para trasladarnos a Central Otago, donde me espera un nuevo y prometedor trabajo conseguido a través, una vez más, de la web http://www.trademe.co.nz/

¡Hasta la vista, Christchurch!

¡Hasta la vista, Christchurch!

Tenemos que despedir, con algo de pena, a nuestros compañeros de trabajo durante casi dos meses en la empresa de alquiler de coches. Ha sido una experiencia positiva para nosotros, he podido mejorar mi nivel de inglés debido a las conversaciones diarias con clientes que debía recoger o llevar a sus respectivos alojamientos, procedentes de todos los puntos del planeta y que permiten contrastar diferentes acentos para perfeccionar poco a poco un inglés más internacional. Porque, no nos engañemos, el inglés de Nueva Zelanda es un tanto especial, los kiwis hablan rápido, su pronunciación de las vocales es un tanto peculiar y utilizan palabras que sólo existen aquí, o que tienen una pronunciación propia (como en cualquier otro país). Personalmente, me resulta más fácil comunicarme con, por ejemplo, ingleses, alemanes, asiáticos, americanos e incluso puede que australianos (aunque el nivel de dificultad en cuanto al entendimiento de éstos se asemeja al de los kiwis).

Acland Falls

Acland Falls

Es hora de preparar nuestro voluminoso equipaje para llevar a cabo la enésima mudanza desde que llegamos a Nueva Zelanda, cargamos nuestra infatigable compañera de viaje, o lo que es lo mismo, ¡nuestra querida van!, y partimos rumbo a Otago, atravesando lugares absolutamente imprescindibles en cualquier viaje a Nueva Zelanda. Debemos aclarar que nosotros hicimos estas excursiones en varios días, y no durante nuestro traslado, pero el recorrido es el mismo.

Así pues, tomamos la carretera 1 desde Christchurch en dirección a Timaru. Atravesaríamos Ashburton para desviarnos más tarde en dirección Geraldine a través de la carretera 79. Para realizar nuestro primer alto en el camino tomaríamos la carretera 72, que queda a mano derecha unos kilómetros antes de llegar a Geraldine, hasta llegar a Peel Forest. Atravesamos la pequeña población y continuamos por Rangitata Gorge Road hasta llegar a un claro en el bosque desde el que se pueden iniciar varios tracks. Nosotros optamos por hacer dos de ellos: Acland Falls y Big Tree Walk. El primero de ellos conduce en aproximadamente media hora hasta una pequeña y bonita cascada a través de un camino agradable pero que incluye cuestas de bastante pendiente, y que cruza el bosque inmerso en los cantos y las apariciones de los pequeños fantails, un pájaro insectívoro muy ágil e inquieto parecido a un gorrión, pero provisto de una llamativa cola de plumas blancas que abre constantemente en forma de abanico.

Totara de 60 m de altura

Totara de 60 m de altura

Acto seguido completamos también el Big Tree Walk, que, como su propio y poco original nombre indica, se trata de un camino que conduce en unos 15 minutos hasta el árbol más grande del bosque: un totara de 60 metros de altura y cuyo impresionante tronco tiene más de 2 metros de diámetro. Al estar dentro de un bosque bastante frondoso no se puede apreciar con exactitud su enorme altura.

Continuando nuestro recorrido por la carretera 79 llegamos a Geraldine, un turístico pueblo cuya fama sobrepasa la realidad. El paseo por el río es agradable, existe un pequeño museo que relata la historia de la localidad relativa a los colonos europeos que la fundaron en el siglo XIX, varios restaurantes y bares llamativos pero caros, y tiendas de artesanía.

Iglesia del lago Tekapo

Iglesia del lago Tekapo

Proseguimos nuestro camino por la carretera 79 hasta Fairlie, donde nos adentraríamos en el Mackenzie Country tomando la carretera 8 en dirección a nuestro próximo destino: los lagos Tekapo y Pukaki. Unos pocos kilómetros antes de llegar a Tekapo, la carretera nos ofrece una espectacular vista de las cumbres nevadas de los Alpes Neozelandeses en el horizonte. Nuestra primera parada en la zona corresponde con la archiconocida Church of the Good Shepherd (Iglesia del Buen Pastor), situada a orillas del lago Tekapo y que ofrece unas vistas idílicas del mismo y de los Alpes, las cuales invitan a la relajación y la meditación, en especial si se tiene suerte con la meteorología, como fue nuestro caso. Día soleado pero fresco, algo más de 20 grados, sentados en la orilla del lago embelesados con las vistas, admirando ese color azul pálido que tienen sus aguas. Un momento inolvidable. Una vez más, la grandiosidad que reside en la naturaleza de este país no nos deja indiferentes.

Mt. John Observatory

Mt. John Observatory

Más tarde subimos al cercano monte John, donde se puede contemplar una preciosa panorámica de las pequeñas colinas que conforman el Mackenzie Country y los lagos Tekapo y Alexandrina, siempre con los Alpes como telón de fondo. Llama la atención la ausencia de árboles en una extensión tan grande de terreno, tanto que permite apreciar la curvatura de la Tierra. El paraje es casi lunar, digno de admirar. Nuestra intención era disfrutar del atardecer en el monte John, pero los empleados del observatorio instalado en el mismo cierran el acceso sobre las 6 ó 7 de la tarde e invitan a la gente a bajar del monte.

Luna llena en Tekapo

Luna llena en Tekapo

Y es que el lago Tekapo presume de tener el mejor cielo nocturno de Nueva Zelanda, lo cual atrae muchos autobuses de turistas que en momentos puntuales rompen la tranquilidad del lugar, algo masificado para lo que estamos acostumbrados aquí (aunque no tiene nada que ver con el horror turísitico montado en las islas Phi Phi de Tailandia), lo cual ha potenciado el desarrollo de una pequeña zona de tiendas y restaurantes que da algo de vida al pueblo.

Nosotros no íbamos a ser menos y, ya que ese día el cielo estaba completamente despejado, queríamos dormir una noche bajo las estrellas. Sin embargo, un invitado inesperado no nos permitió disfrutarlo en todo su esplendor. Poco antes de caer el sol, apareció sobre los Alpes una enorme luna llena que iluminaría el cielo durante toda la noche impidiendo ver la Vía Láctea y gran parte de las estrellas que se verían en otras circunstancias. A pesar de ello, la estampa de la Luna reinando el cielo reflejada en el Lago Tekapo también es muy recomendable. Abrimos el techo solar de nuestra van y nos acabamos durmiendo contemplando ese cielo nocturno sobre nosotros…

Mt.Cook reinando el lago Pukaki

Mt.Cook reinando el lago Pukaki

A la mañana siguiente desayunamos junto a la orilla del lago y emprendemos el camino hacia el lago Pukaki y el Monte Cook, continuando nuevamente por la carretera 8. Después de una hora atravesando los campos de Mackenzie y tras una curva que rodea una pequeña colina, aparece repentinamente ante nosotros el majestuoso lago Pukaki, de un color azul turquesa intenso difícil de igualar. Si el lago Tekapo ya había dejado el listón muy alto, éste aún le supera en belleza. La vista de los Alpes nevados tras el lago es más cercana, y el Monte Cook, el pico más alto de la cordillera y de toda Nueva Zelanda, reina contundentemete el paisaje desde sus 3.724 metros de altitud, escoltado por los montes Tasman y Sefton. Paramos en el punto de información, donde hay baños y varias mesas instaladas para poder comer contemplando semejante belleza paisajística. Una vez más, tuvimos suerte con el tiempo, la temperatura era ideal y el cielo estaba completamente despejado, resaltando más aún su color azul turquesa brillante que bien pudiera parecer irreal. Su color es debido al agua del deshielo procedente de los Alpes y sus glaciares. Ésta alimenta el lago depositando partículas minerales en el fondo del mismo, las cuales le otorgan esa coloración tan peculiar. En días nubosos, no es posible ver el Monte Cook y el lago pierde parte de su belleza y colorido, así ocurrió la segunda y última vez que hasta la fecha hemos pasado por Pukaki.

Cara a cara con el Mt. Cook

Cara a cara con el Mt. Cook

Un poco más adelante, tomamos a mano derecha la carretera 80, la cual nos llevaría hasta el Parque Nacional Aoraki/Mount Cook, y es que cuando los colonos británicos bautizaron al monte con el nombre del famoso navegante inglés, éste ya llevaba siendo llamado Aoraki por los maoríes varios cientos de años. Podríamos decir, pues, que ése es su nombre original.

Ésta carretera transcurre por la orilla occidental del lago Pukaki, ofreciéndonos constantemente espectaculares vistas, cada vez más cercanas, del Monte Cook y sus alrededores. La carretera termina en la pequeña población de Mt. Cook Village, y pocos metros antes hay un desvío a mano derecha que conduce hasta el punto de partida del Parque Nacional (dispone de aparcamiento y baños), donde comienzan varios tracks. Así pues, iniciamos el camino hacia el Monte Cook, el techo de Nueva Zelanda. El contraste de calor, verde y nieve en las cumbres resulta curioso. Debido precisamente a esto debemos tener cuidado, ya que en época de deshielo las avalanchas de nieve son relativamente frecuentes. Durante el recorrido pudimos escuchar el estruendo de dos y contemplar una de ellas en la ladera del Monte Sealy, un espectáculo impresionante, desde luego.

Aoraki

Aoraki

Atravesamos un par de aparatosos puentes instalados sobre el río Hooker y que bordean la laguna que forma el propio río entre las montañas, hasta que aparece ante nosotros nuevamente el Monte Cook, majestuoso, mucho más cerca y con una nube atrapada en su cumbre a modo de aureola, dominando el valle por el que corre el río. Nos sentamos sobre las rocas situadas en el cauce del mismo y, con esa vista, decidimos tomar nuestro almuerzo para después retomar el camino de vuelta y dar por concluida nuestra visita a esta grandiosa parte de Nueva Zelanda.

Para llegar a nuestro próximo destino, tendríamos que continuar por la carretera 8 durante otras 2 horas de conducción, atravesando colinas marrones que forman valles desolados con escasa vegetación, de una belleza diferente, típicos de esta zona. No hay duda, estamos en Central Otago. El día siguiente empezaría mi nuevo trabajo, el cual puede ser una gran experiencia personal y en el que ya llevo una semana. Ahora estamos cerca de algunos de los puntos turísticos más famosos a nivel internacional en este país: Queenstown, Wanaka, Milford Sound, etc. Esperamos poder contaros más sobre ellos en nuestra próxima actualización…¡hasta pronto!

Recorrido por Mackenzie y Aoraki (click para ampliar)

Recorrido por Mackenzie y Aoraki (click para ampliar)

6 respuestas a Mackenzie Country y Mt.Cook: rumbo a Otago

  1. Pingback: Acabó nuestra etapa en Christchurch…nos vamos a Otago cruzando el Mackenzie Country | Destino Kiwi

  2. Jorge dijo:

    No dejen de saltar desde el Kawarau. Y si pueden hacer la Milford Track no lo duden.

  3. kubala dijo:

    Estupenda narración a la altura de los paisajes. Un abrazo

  4. Rosa Calleja dijo:

    No dejeis de contarnos vuestras aventuras, , están tan bien redactadas, que nos hacen sentir como si estuvieramos a vuestro lado. Muchos besos.

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