Querétaro y Teotihuacán. El inicio de una aventura

La mejor sensación del mundo. Siento como las endorfinas invaden mi cuerpo, relajado, recién salido de la ducha, después de salir a correr y hacer ejercicio por la ciudad de Querétaro, en la zona centro de México. Hace ya más de un mes que llegué a estas tierras, y es hora de comenzar a relataros mi nueva aventura.

Vista nocturna del centro de Querétaro

Vista nocturna del centro de Querétaro

Tras diversos trámites, papeleos y visitas, mi futuro aquí sigue siendo incierto, y todavía no puedo acertar a indicar cuánto tiempo permaneceré en México. Por el momento, me limitaré a describir mis primeras impresiones y excursiones en un país cuya cultura, historia, gastronomía y colorido se ganan rápidamente la admiración de cualquier viajero. Ya se ganó la mía cuando visité la espectacular Riviera Maya, hace unos 3 años.

Tal y como ya es costumbre en mis viajes, me serví del buscador Kayak para encontrar el vuelo más económico para las fechas seleccionadas, el cual resultó ser un Madrid – México D.F. a través de la compañía Air France, realizando escala en París:

http://www.kayak.es/
http://www.airfrance.com/indexCom_en.html

Quizá está de más mencionar la mundialmente reconocida calidad de esta compañía, la pantalla multimedia instalada en cada asiento y el catering que se sirve a bordo amenizan en gran medida las 12 horas de vuelo que corresponden con el trayecto París – México D.F. Una vez en el gigantesco aeropuerto internacional Benito Juárez, adquirí mi correspondiente billete de autobús a Querétaro en la propia terminal del aeropuerto al precio de 354 MXN (pesos mexicanos), a través de la compañía Primera Plus (la única que realiza este trayecto), donde proveen a sus clientes de un pequeño almuerzo para el camino, así como de una pantalla interactiva instalada en cada uno de los asientos de los modernos autobuses que componen la flota de la compañía. Así, tras 3 horas de viaje, llegué hasta la central de autobuses de Querétaro.

Guerrero azteca en Querétaro

Guerrero azteca en Querétaro

Santiago de Querétaro, una de las ciudades más seguras y avanzadas de México, país que atraviesa cierta inestabilidad en algunas zonas en cuanto a este tema se refiere. Gran cantidad de importantes empresas nacionales e internacionales están comenzando a invertir en esta zona. El tamaño de la población es considerable, pero tenemos a nuestra disposición taxis (con precios que oscilan entre los 30 – 80 MXN, dependiendo del tramo que queramos recorrer) y rutas (pequeños autobuses cuyo precio suele ser 6,50 MXN) para desplazarnos por todo el territorio urbano. El centro de la ciudad habla por sí solo de su historia, muy importante para toda la nación. Como ejemplo de ello, cabe destacar el hecho de que la actual constitución se promulgó aquí. Bajo mi punto de vista, el centro de Querétaro debe ser visitado tanto de día como de noche, ya que la perspectiva de sus monumentos cambia completamente. El Acueducto, el Templo de la Santa Cruz de los Milagros, la Plaza de Armas o la Iglesia de Santa Rosa de Viterbo son sólo algunos ejemplos. Disfrutar de sus plazas, de sus calles, de sus preciosos y típicamente mexicanos patios interiores (los cuales pueden pertenecer a hoteles, restaurantes o propietarios privados) resulta una bonita experiencia.

Para los amantes del deporte, puedo recomendar el parque Querétaro 2000, cuya entrada cuesta tan sólo 2 MXN, aunque en ocasiones la taquilla está cerrada y no es necesario abonarlos. La vida nocturna de la ciudad también es muy animada y dispone de ambientes para todos los gustos, desde elegantes restaurantes hasta discotecas (llamadas “antros” por los locales) en las que poder escuchar desde música electrónica hasta banda, género mexicano por excelencia.

De copas y escuchando banda

De copas y escuchando banda

La gastronomía es tan buena como barata. Recomiendo fervientemente buscar restaurantes de “comida corrida” donde, por poco más de 50 MXN, podremos disfrutar de magníficos menús del día compuestos por dos platos entre los que podremos elegir exquisiteces tales como sopa azteca o de verduras, enchiladas, enmoladas, burritos, carnes, quesadillas, etc. Como apunte para los no amantes del picante, como es mi caso, aclarar que ese tipo de salsas suelen venir aparte, dejando al gusto del cliente recurrir a ellas o no. Dos buenos ejemplos de este tipo de retaurantes serían la Terracita y el Cardenche, regentado por una agradable pareja de mexicanos que hacen sentir al cliente como en casa, ambos situados en la calle Epigmenio González, en la zona sureste del Tecnológico de Monterrey, importante centro de estudios universitarios y preparatoria. Otra opción, aún más barata, es recurrir a los diversos puestos callejeros que encontraremos de tacos, gorditas, elotes, esquites, tamales, etc.

Deliciosas enmoladas

Deliciosas enmoladas

Dejando de lado la ciudad de Querétaro, también durante este último mes, realizamos un par de excursiones muy interesantes dentro del propio estado de Querétaro de Arteaga: la Peña de Bernal y Tequisquiapan. Para llegar a Bernal, podemos tomar autobuses de las compañías Flecha Azul o Flecha Amarilla en la propia terminal de autobuses de Querétaro, al precio de 42 MXN por persona para el trayecto de ida. En menos de una hora nos plantamos en la localidad de Bernal, fácilmente reconocible por la enorme peña que domina el colorido pueblo. Para esta visita, conté con la inestimable compañía de Eli, Meli y Cory.

Tras tomar algunas quesadillas y gorditas en un puesto del pueblo a modo de almuerzo, decidimos iniciar el ascenso al tercer monolito más grande del mundo, la Peña de Bernal, la cual, imponente, se eleva 350 metros sobre la población del mismo nombre, y para cuya coronación se necesita un equipo de escalada profesional a partir de la mitad del recorrido, punto hasta el que pudimos llegar nosotros. Las preciosas vistas que admiramos desde aquí hacen que haya merecido la pena con creces el duro ascenso que habíamos completado entre nopales (cactus que se ha convertido en un símbolo en México), bajo el sol y el calor del día.

Peña de Bernal

Peña de Bernal

Así, volveríamos a bajar al pueblo de Bernal a fin de buscar un lugar para comer, no sin antes degustar una sabrosa michelada (mezcla de cerveza, zumo de limón, sal y varias salsas) en un recipiente fabricado con barro y con el borde impregnado de limón y sal. Un remedio perfecto para el calor. Elegiríamos, acto seguido, el establecimiento Gorditas “Doña Coco” para comer, donde disfrutaríamos de varias quesadillas y gorditas (13 MXN cada una) acompañadas de una deliciosa agua de horchata. Tras la comida, concluimos la excursión visitando la colorida plaza que alberga la Parroquia de San Sebastián, pintada en diferentes tonalidades anaranjadas y desde donde tenemos una vista privilegiada de la Peña de Bernal, adornada con los vivos colores de la plaza. Volvemos, pues, al mismo punto en el que nos apeamos del autobús de ida para tomar el de vuelta a Querétaro, el cual sólo pasa por Bernal hasta las 18:00 h aproximadamente, para dar por concluida esta bonita visita.

Feria Nacional del Queso y el Vino 2015

Feria Nacional del Queso y el Vino 2015

Uno de los motivos que nos llevó a realizar la otra excursión que hicimos por las proximidades de Querétaro fue la celebración de la Feria Nacional del Queso y el Vino 2015, la cual tiene lugar cada año a finales de mayo en la bonita localidad de Tequisquiapan (también conocida como Tequis). Tomamos, pues, un autobus de Flecha Amarilla desde la central de autobuses de Querétaro con dicho destino (48 MXN), trayecto que se realiza también en apenas una hora. Desde la central de autobuses de Tequis, podemos tomar la ruta 8 ó la 9 para llegar al centro de la localidad. Nos bajamos junto al parque La Pila, donde se celebra la citada feria, cuyo acceso cuesta 100 MXN, y donde podremos degustar, tal y como su nombre indica, diferentes tipos de vino y queso, además de productos derivados tales como helados de dichos sabores. Llamó mi atención especialmente un stand de jamón serrano procedente de Extremadura (comunidad autónoma española de donde procede mi sangre), el cual es, con toda seguridad, uno de los mejores del mundo y, posiblemente, el mejor.

Centro de Tequis

Centro de Tequis

Decidimos concluir nuestra visita a la feria para dirigirnos a comer al centro del pueblo. El lugar elegido es el Gerardo’s Video Pizza, donde disfrutaríamos de un delicioso menú de “comida corrida” por 65 MXN. Tras la comida, continuamos por la calle Independencia hasta la majestuosa Parroquia de Santa María de la Asunción, la cual preside la plaza del centro de Tequis, caracterizada por la fuente, los soportales, los puestos de vendedores ambulantes (en los cuales adquirí un sombrero vaquero muy típico por estos lares que me ayudaría a protegerme del sol en esta y otras excursiones) y el ajetreado ambiente que se respira. Disfrutaríamos de una michelada de litro por 50 MXN en una terraza cercana a la plaza para dar por concluida la visita e iniciar el camino de vuelta a Querétaro.

Ambas excursiones fueron muy agradables pero, sin duda, la que mas destacó para mí a nivel personal fue la tercera de las que realizamos antes del viaje a Chiapas del que os hablaré próximamente en DestinoKiwi… uno de los destinos que más me llamaban de México, una ciudad que marcó en gran parte la historia y la cultura de las civilizaciones prehispánicas que se desarrollaron en toda Mesoamérica, un lugar en el que aún se puede sentir esa energía que sentían sus habitantes: Teotihuacán.

Para llegar hasta allí, necesitaríamos bastante más tiempo que en nuestras dos excursiones anteriores, habríamos de levantarnos a las 4:00h y tomar dos autobuses. El primero de ellos, partiendo desde la Central de Autobuses de Querétaro con destino a la Central del Norte de México D.F. (245 MXN) a través de la companía Futura. Desde allí, habríamos de tomar otro autobús con destino Pirámides de Teotihuacán, cuyo ticket se puede adquirir en las inmediaciones de la puerta de embarque nº 8 al precio de 88 MXN ida y vuelta.

Cabezas de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada

Cabezas de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada

En menos de una hora, nos plantamos junto a la puerta nº 1 (existen 5) de la zona arqueológica de Teotihuacán, cuya entrada cuesta 64 MXN (acceso gratuito a estudiantes y profesores). Tras atravesar una pequeña zona de tiendas y la cafetería Las Pirámides, aparecen ante nosotros los muros escalonados de La Ciudadela, conjunto cuadrado de gran tamaño que alberga en su interior el Templo de Quetzalcóatl, dios que aparece caracterizado a través de la serpiente emplumada, cuya cabeza podemos encontrar en forma de estatua en los peldaños del propio templo, el único de la ciudad provisto de este tipo de ornamentación. Desde este punto ya se aciertan a divisar las gigantescas pirámides del Sol y de la Luna, las cuales coronan majestuosamente toda la zona arqueológica.

Continuamos nuestro recorrido hacia el norte en busca de la Calzada de los Muertos, arteria principal de Teotihuacán que conduce hasta la Pirámide de La Luna, atravesando antes los restos de algunas edificaciones, y acompañados por envolventes sonidos de jaguares y águilas que le dan un toque aún más ancestral al lugar, procedentes de artefactos tocados por los vendedores locales que encontraremos por la zona arqueológica. Coincidiendo con el inicio de la Calzada de los Muertos encontramos, a mano derecha, la zona de ascenso a los más de 70 metros de altura de los que presume la Pirámide del Sol, eregida entre los siglos I y II d.C. en honor al astro rey, la más grande de Teotihuacán y la tercera más grande del mundo, sólo por detras de la de Keops, en Egipto, y la de Cholula, también en México. La vista desde la cúspide de la pirámide es sobrecogedora, se aprecia perfectamente el diseño de la Calzada de los Muertos y de toda la Plaza de la Luna, cuyo origen tiene un significado astronómico y está dominada por la enorme Pirámide de la Luna, de arquitectura más perfecta que la del Sol aunque algo menor en tamaño. Sin duda, una de las vistas más bonitas de Teotihuacán y de todo México…

Eli ante la impresionante obra de sus antepasados

Eli ante la impresionante obra de sus antepasados

Descendemos, pues, desde lo alto de la Pirámide del Sol en busca de su hermana, la Pirámide de la Luna, escoltada por varios templos de menor tamaño construidos con una simetría perfecta alrededor de la Plaza de la Luna, entre los que destaca el Palacio de Quetzalpapálotl, el cual fue habitado por parte de la nobleza teotihuacana y está siendo restaurado sin respetar las técnicas de construcción originales, aunque ofreciendo una visión más cercana a lo espectaculares que debieron ser este tipo de templos cuando se construyeron, pudiendo apreciar su arquitectura y colorido originales. En las inmediaciones del palacio, hay varios puestos donde poder adquirir refrigerios o souvenirs. Nosotros decidimos disfrutar de un par de paletas (helados de hielo artesanales) de guanábana y arroz con leche, respectivamente, sabores nuevos para mí en lo que a este formato se refiere, pero muy ricos. Costaron poco más de 10 MXN cada uno.

La Pirámide de la Luna, construida entre los siglos III y IV ofrece, desde su punto intermedio (no es posible llegar hasta la parte más alta) unas magníficas vistas de la simetría de la Plaza del mismo nombre, de la Calzada de los Muertos y de la enorme Pirámide del Sol. Decidimos sentarnos un buen rato a admirar el paisaje y absorver la energía del lugar, objetivo principal de la celebración que tiene lugar cada año en Teotihuacán coincidiendo con el equinoccio de primavera, sobre el 20 de Marzo. No sé si por estar contemplando tanta belleza, por estar condicionado por estos conocimientos y por su historia, por el hecho de que las construcciones piramidales acumulan energía o porque esto es real, pero yo si pude sentir la fuerza de este lugar, y no puedo dejar de recomendaros a todos esa mística experiencia.

Escalofriante tumba teotihuacana

Escalofriante tumba teotihuacana

Tras ello, decidimos poner rumbo al museo del sitio, situado al sur de la Pirámide del Sol, e incluido en la entrada. En las afueras del museo hay un jardín adornado con impresionantes esculturas prehispánicas, y el interior del mismo resulta muy interesante, pues relata la historia de Teotihuacán y otras civilizaciones mesoamericanas influidas por ella, mostrando una colección de restos arqueológicos que van desde utensilios de la época hasta muestras del interior de tumbas halladas en la zona.

Así concluye nuestra visita a la histórica ciudad de Teotihuacán, cuna de civilizaciones, un lugar que tenía muchas ganas de visitar desde mucho tiempo atrás, y que no sólo no me ha defraudado, si no que su espectacularidad y su fuerza han dejado inolvidables sensaciones en mi ser. Después de haber estado allí, se puede entender perfectamente por qué los aztecas, en parte descendientes de teotihuacanos, tras encontrar la ciudad ya abandonada, varios siglos después, y sentir su energía, decidieron otorgarle atributos sagrados, respetándola y relacionando a sus dioses directamente con ella, manteniéndola únicamente como lugar de culto, sin llegar a ocuparla.

Como siempre supe, México es un país increíble. Y ésto, es sólo el principio…

Impresionante vista de la Pirámide de la Luna tomada desde la Pirámide del Sol

Impresionante vista de la Pirámide de la Luna tomada desde la Pirámide del Sol

2 respuestas a Querétaro y Teotihuacán. El inicio de una aventura

  1. Pingback: ¡Empezando en México! | Destino Kiwi

  2. Esther Asensio Ciudad dijo:

    OLEEEEE!!!!!! sigue así

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