Miami, la ciudad más hispana de Estados Unidos

Ya ha pasado un mes y medio desde mi regreso de Nueva Zelanda. La adaptación al cambio horario y a España otra vez no ha sido del todo fácil y, cuando ya casi me había vuelto a acostumbrar… ¡me voy nuevamente! La vena viajera tardó poco en reaparecer, y decidí gastarme una parte de lo ahorrado en Nueva Zelanda para cumplir con la visita a Miami que tenía pendiente con un viejo amigo del colegio: Tony. Aunque mi compañero de viaje ya estuvo en Estados Unidos varias veces previamente, sería mi primera vez en el país. He de reconocer que tenía muchas ganas de visitarlo. Decidimos ampliar la visita a Miami con un recorrido en coche por gran parte de Florida: los Cayos, los Everglades, Cabo Cañaveral, Orlando, Tampa, las playas de la costa oeste, etc…

Miami desde el aire

Miami desde el aire

Reservamos el vuelo aproximadamente tres semanas antes de nuestra partida a través de la web de la compañía suiza Swiss Air por 540€ por persona, ida y vuelta. Como siempre, ayudándonos de varios buscadores en internet para finalmente reservar a través de la web de la propia compañía:

http://www.kayak.es/?ispredir=true
http://www.swissair.com/index_en.html

Después de casi 15 horas de viaje (incluyendo una escala de una hora en Zurich), aterrizamos alrededor de las 18:00 h en el aeropuerto internacional de Miami, no sin antes admirar la impresionante vista aérea de los rascacielos de la ciudad. ¡Estamos en suelo americano! Tras atravesar el control de pasaportes, recogemos nuestras maletas y nos dirigimos a la zona de empresas de alquiler de vehículos (perfectamente señalizada en el aeropuerto) para recoger el coche que previamente habíamos reservado con la compañía Dollar (http://www.dollar.com/) para 12 días, por 208€. La alta competencia entre compañías de alquiler deja unos precios muy asequibles. Este hecho, unido al bajo precio de la gasolina, propicia que alquilar coche sea bastante rentable en EEUU. El punto negativo es que la inmensa mayoría del aparcamiento en Miami es de pago, así que conviene “buscarse las mañas” para conseguir un lugar donde aparcar el coche regularmente. Aquí es donde entran en juego las dotes de negociación o la suerte de cada uno (o reservar un hotel con aparcamiento incluido). Aclarar también que, una vez allí, conviene contratar el sistema automático de peajes SunPass (35$ la semana), el cual nos ahorrará innumerables quebraderos de cabeza en la confección de las rutas, multas y un sinfín de inconvenientes (muchas de las carreteras de peaje no contemplan la opción de pago en metálico).

Coches que se ven por estos lares...

Coches que se ven por estos lares…

Así pues, tras recoger nuestro flamante Hyundai Elantra (de categoría superior a la “economy” que habíamos reservado, por el mismo precio), tomamos contacto por primera vez con las carreteras de Florida, las cuales presentan un panorama bastante distinto de lo que estamos acostumbrados en España. Aquí se ven pocos coches europeos en favor de marcas norteamericanas como Dodge, Chevrolet o Ford y algunas japonesas tipo Hyundai o Toyota, destacando la gran cantidad de superdeportivos que podemos admirar constantemente (Lamborghini, Ferrari, Aston Martin, etc.) y camionetas de enormes dimensiones. Llama la atención también la casi total ausencia de cascos en los motoristas, y la bella estampa de los camiones norteamericanos provistos de “morro”, los cuales reconozco que me tienen embelesado…¡me encantaría conducir uno!

En Estados Unidos, todas las unidades de medida son diferentes a España, así pues, aquí la distancia se mide en millas (1,6 km), la velocidad en millas por hora y la gasolina en galones (4,5 litros). Son conceptos a tener en cuenta a la hora de conducir y gestionarnos.

South Beach

South Beach

Tras esta primera toma de contacto con Estados Unidos, y admirar los rascacielos que componen el downtown (término muy usado en América para nombrar la zona céntrica de mayor altura de las ciudades) de Miami, atravesamos el puente MacArthur, el cual nos lleva directamente a South Beach, la playa más famosa del barrio de Miami Beach, muy grande y provista de torres de vigilancia y todo tipo de servicios. Aquí se ubica nuestro alojamiento escogido para todas las noches que pasaríamos en la ciudad, el South Beach Hostel, un albergue al más puro estilo europeo pero con un ambiente muy internacional y cosmopolita (conocimos gente de TODO tipo), con habitaciones y baños compartidos, pero con un precio (20-30$ por noche y persona con tax incluido) y una ubicación excelentes. Además, incluye el desayuno, aunque éste no es precisamente variado. A 5 minutos andando tenemos la archiconocida Ocean Drive, calle que recorre South Beach y que está plagada de restaurantes, discotecas, pubs y relaciones públicas intentando convencernos de que nos quedemos a cenar o tomar una copa en su local. La zona de marcha por excelencia de Miami Beach y destino de nuestros casi diarios paseos nocturnos. Cabe destacar la discoteca Nikki Beach, situada en la parte más meridional de Ocean Drive y enfrente de la playa. Tanto la propia playa como Ocean Drive son un buen escenario para hacer vida social, conocer gente, hablar en español, en inglés, lo que cada cual quiera… ¡esto es Miami! Aquí podremos encontrar gente de habla hispana en prácticamente todos los lugares a donde vayamos, un grandísimo porcentaje de la población es de origen cubano, puertorriqueño, dominicano, etc. Es un buen lugar para aquel que no domina el inglés, ya que podemos practicarlo sin dejar de hablar español en determinadas circunstancias. Incluso lo veo como un interesante destino para vivir, quizá yo mismo me anime algún día, si me es posible…

Nikki Beach

Nikki Beach

Dado que nuestra estancia en Miami no fue continua, si no que la intercalamos con varios días en los cayos y haciendo el recorrido en coche por el resto de Florida, trataré de contaros la visita a la ciudad por zonas, no por orden cronológico, ya que dimos muchísimas vueltas por todo el área metropolitana durante nuestra estancia.

En Miami existen varios centros comerciales, nosotros nos decantamos por visitar el Dolphin Mall, situado en el cruce de la carretera 836 con la 821, de grandes dimensiones y muy completo. Recomendable solicitar el “pasaporte de descuentos” en el punto de información del centro comercial, dato que poca gente conoce y que puede ayudarnos con interesantes descuentos en las tiendas. En Estados Unidos, hay que tener en cuenta que los precios que vemos en casi todas partes corresponden a los precios antes de impuestos, a esto hay que añadirle entre el 7 y el 15% más de tax. Aún así, los precios al cambio con el euro son muy ventajosos. También dimos un paseo por el Bayside Marketplace, situado en primera línea de costa del downtown, pequeño centro comercial agradable y con bonitas vistas de la ciudad y el puerto.

Cayo Vizcaíno (Key Biscayne)

Cayo Vizcaíno (Key Biscayne)

Una tarde, aprovechamos para visitar Cayo Vizcaíno o, en inglés, Key Biscayne. Para ello, tomamos el puente Rickenbacker (cuyo peaje parece no estar incluido en el SunPass, hecho del que nos enteramos al volver y que, aparentemente, no nos causó ningún problema a pesar de no haberlo pagado…) que conduce hasta Key Biscayne, atravesando previamente Key Virginia. Cruzamos más adelante la lujosa población de Key Biscayne hasta adentrarnos en el Bill Baggs Cape Florida State Park, donde hay que abonar una entrada de 8$ por vehículo. Nada más aparcar tuvimos un encuentro con uno de los simpáticos mapaches que parecen vivir de la comida que los visitantes dejan caer intencionada o accidentalmente en los merenderos instalados en la zona. Desafortunadamente llegamos bastante tarde, ya que el parque cierra sus puertas al atardecer (alrededor de las 20:00h), y sólo tuvimos tiempo de visitar la playa del faro, muy natural, a diferencia de la mayor parte de las playas de Florida. Allí conocimos un grupo de chicas americanas de origen chino con las que pasamos parte de la tarde, bajo la atenta mirada de los pelícanos que volaban a ras de agua buscando presas (por su gran tamaño bien podría parecer que en cualquier momento iban a sacar del agua alguna persona de poco peso…), hasta que decidimos volver para contemplar el atardecer sobre el skyline de Miami desde Key Virginia. Curioso el contraste entre playa “caribeña” habitada por palmeras y el horizonte repleto de edificios, pero bonito. Muy bonito. Aunque quizá no más que la vista panorámica nocturna del downtown de Miami que tuvimos la suerte de contemplar acto seguido desde las proximidades del restaurante Rusty Pelican, situado en el extremo oeste de Key Virginia. Absolutamente espectacular, una de las estampas del viaje, sin duda.

Vista nocturna del downtown de Miami

Vista nocturna del downtown de Miami

Es hora de hablar de los eventos deportivos, otro reclamo más para visitar Miami u otras muchas ciudades norteamericanas. Para ello, debemos hacer mención de la casa de reventa Teal Tickets, situada en el barrio de Little Havana (famoso en Miami por su influencia cubana) más concretamente en NW 7th Street, donde Ned y Miguel “Gordon” se encargaron de conseguirnos las entradas que necesitaríamos en nuestra estancia. Precisamente dos de los partidos de las finales de la NBA disputadas entre Miami Heat y San Antonio Spurs se jugaron en la ciudad dentro de los días que permanecimos en Miami. 500$ por una entrada bien situada en el segundo anfiteatro de un lateral del American Airlines Arena… ¿caro? Quizá… pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de las finales de la NBA, adquiriendo la entrada un día antes del partido. Yo no fui capaz de pagarlo, pero Tony decidió cumplir uno de sus sueños: ver una final en la que además jugó Lebron James, su ídolo en activo (a pesar de que Miami perdió…). Puede que parezca mucho dinero, pero…¿cuánto vale cumplir un sueño? ¡Eso está dentro de cada uno!

Stanton bateando en el Marlins Park

Stanton bateando en el Marlins Park

Conseguimos dos entradas también para ver a los Miami Marlins (equipo de baseball de la ciudad) por 35$, precio mucho más asequible y que no me importaba en absoluto desembolsar para vivir el ambiente en un estadio norteamericano. Y el espectáculo no defraudó, para nada. El estadio, Marlins Park, es toda una obra de ingeniería, sus dimensiones no pasan desapercibidas para nadie, visible desde casi cualquier parte de Miami (un buen punto de referencia para orientarse, nosotros lo usamos en numerosas ocasiones con ese fin). Por dentro es casi un centro comercial, hay tiendas, restaurantes, comida rápida, etc. Entre parada y parada en el partido se realizan diferentes shows, ponen música, cheerleaders, enfocan a la gente para que se vea en el vídeo marcador… ¡nosotros aparecimos en un par de ocasiones! Definitivamente, es imposible aburrirse aquí dentro. Si estamos atentos y tenemos suerte, puede que incluso nos llevemos alguna pelota bateada a casa, aunque en esta ocasión no pudo ser… en lo estrictamente deportivo, los Marlins dominaron buena parte del partido liderados por un gran Stanton, jugador del que habíamos leído maravillas. Teníamos ganas de comprobar si realmente era tan bueno. Primera bola bateada por él, home run… es lo único que puedo decir. Parece que tiene su fama bien merecida. Sin embargo, Miami finalmente cayó por una carrera en la prórroga antes los Chicago Cubs, ¡tras 4 horas de partido!

Bayside Marketplace, downtown de Miami

Bayside Marketplace, downtown de Miami

Como última reseña, quiero agradecer el excelente trato de la policía de Florida en general y de Miami en particular con nosotros en diferentes ocasiones. Un saludo desde aquí a todos ellos por la gran labor que hacen.

Nuestro avión llegó y salió de Miami, pero hay más en este viaje, todavía falta mucho de nuestra experiencia en estas maravillosas tierras descubiertas por Ponce de León hace más de 500 años,

quien ya las bautizó bajo el nombre de Florida entonces… os contaré todo lo demás en próximas actualizaciones del blog… ¡un saludo, amigos!

Recorrido por Miami (click para ampliar)

Recorrido por Miami (click para ampliar)

Una respuesta a Miami, la ciudad más hispana de Estados Unidos

  1. Pingback: Vuelve la vena viajera, esta vez… ¡Florida! mi primera vez en EEUU | Destino Kiwi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s